Historiadores de Ajedrez en busca del Libro de los juegos de Alfonso X. (II)

Ajedrez en la Historia

Referencias al Libro de los juegos de Alfonso X

Ese mismo año, 1874, Charles A. Gilbert publica “The Alphonsine Manuscript: Chess Problems with Additional Solutions and Remarks”, una edición destinada a un único lector, Miron James Hazeltine. Desconozco el motivo de esta edición pero se supone un interés especial por este libro.

1874 “The Alphonsine Manuscript: Chess Problems: with Additional Solutions and Remarks” Charles Alexander Gilberg. Cleveland Public Library.

Contiene, parece ser por primera vez, los 103 diagramas junto con las soluciones. El prólogo comienza:

“Los 103 problemas de esta colección, de hermoso manuscrito, una de las gemas de la Biblioteca Escurial, fue ejecutado por Alfonso X, Rey de Castilla, a mediados del siglo XIII, y que probablemente es el primer trabajo europeo sobre el juego existente. Este espléndido manuscrito se describe en el catálogo de la biblioteca como: Juegos diversos de Axedrez, dados y tablas, con sus explicaciones, ordenados por mandado del Rey D. Alonso el Sabio”.

Y advierte de la diferencia entre el ajedrez que se jugaba en la época de Alfonso X, que califica como oriental, y el actual:

“Para comprender la estrategia de estos problemas es necesario tener en cuenta que los poderes de las piezas del siglo XIII eran los de los juegos orientales, a cuya descripción se refiere Staunton en “Chess praxis”, pp. 8-16”.


“La mayor parte de los que hasta ahora se han ocupado en el libro de don Alfonso el Sabio lo han hecho únicamente considerándolo bajo el aspecto artístico y con la posible economía. Así es que no se han copiado más que cuatro o seis miniaturas de las pequeñas y de los juegos de las tablas o dados, que son las menos, y sólo una que yo sepa de las del ajedrez, que son en mayor número y las más importantes, aquellas que ofrecen mayor interés tanto en el concepto histórico y arqueológico cuanto en la misma parte artística, presentando una variedad inmensa de trajes y otros objetos, como puede verse por la descripción que doy en el texto. Y esto aún por cuenta de un extranjero”.

Esta amarga queja de nuestro historiador Josep Brunet, la podemos leer en “Investigaciones sobre el origen del ajedrez”, publicado en 1891.


1891 “Investigaciones sobre el origen del ajedrez” Josep Brunet i Bellet. Biblioteca Nacional de España.

Brunet desconocía, al parecer, la copia de Gilbert, ya que el extranjero al que se refiere es el historiador Antonius Van der Linde que en su primera obra “Geschichte des Schachpiels” (1874) no da referencia del manuscrito y ya en “Quellenstudien zur Geschichte” de 1881, reproduce los 103 problemas con sus soluciones, transcribe el texto en castellano. y lo traduce al alemán.

     

1881 “Quellenstudien zur Geschichte” Antonius Van der Linde. 

Van der Linde, uno de los historiadores de ajedrez de referencia en el siglo XIX, presenta así el Libro:

“Un espléndido códice español magníficamente decorado (104 hojas de pergamino en folio) en el monasterio de S. Lorenzo del Escorial, cerca de Madrid, lo he descrito - lo mejor que he podido en ese momento - in der Gestitche des Scchachspiels … con la ayuda del erudito español Pascual de gayangos, después de que el original para Sir Frederic Madden, estuvo disponible para mí en el verano de 1875”

“Yo mismo llevé a un hombre este verano, y le pagué 15 chelines por su trabajo, además de 1,8 chelines por sus gastos de alojamiento y viaje, haciendo en total 2,3 chelines.”

Le da tanta importancia que le dedica un capítulo entero de los 13 de los que consta el libro.

Continúa Brunet, recordando la anécdota de Van der Linde:

“Don Pascual Gayangos … en 1875, por encargo de sir Federico Madden, mandó al Escorial un sujeto para sacar copia de algunos pasajes del libro de don Alfonso el Sabio, al que pagó por su trabajo, manutención y gastos de viaje un total de dos libras esterlinas y tres chelines, según su carta fechada en Madrid en 25 Septiembre del mismo año. No sé si son resultado de este encargo, o si los recibió por otro conducto los 103 diagramas de problemas sacados de este libro, y la miniatura que encabeza el capítulo «De los juegos de partido,» problemas, que van continuados en la segunda obra de Van der Linde.”

Jordi Brunet, manda copiar 6 de las miniaturas del libro pero se lamenta:

“Siento no haber hecho copiar otras miniaturas cuando hice copiar las seis que presento en el texto, pues que tuvo razón el Fraile Bibliotecario cuando dijo al señor don F. Guasch, que las copiaba, que probablemente sería él el último que en mucho tiempo habría podido sacar copias de aquella biblioteca.”

“… ahora, con la excusa de que se está formando inventario, no se permite copiar nada de aquella rica biblioteca; y de aquí el que no me haya sido posible obtener las demás copias de figuras y escritos que había encargado sacar por cuenta mía. ¿Durará esto mucho tiempo? ¿Tendrán los extranjeros nuevamente ocasión de echarnos en cara nuestra mala política, diciéndonos «que los valiosos e innumerables códices que poseemos se pudren en los oscuros y húmedos calabozos de los conventos, y entre el polvo y suciedad de las cerradas bibliotecas?» No lo permita Dios.”

Y finaliza el capítulo dedicado al Libro de los juegos, con una demoledora reflexión:

“Es una mengua para España y para todos sus gobiernos que obra de tanto valor, ejemplar único en el mundo, se guarde encerrada en los armarios de la inapreciable biblioteca del Escorial, «en los obscuros calabozos de un convento,» como dirá tal vez un Duncan Forbes, si continúan las dificultades para sacar copias. Es una vergüenza, repito, que no se haya ocurrido a ningún gobierno el hacerlo publicar por completo ya fuese en facsímile o en fototipia a lo menos. Además de que esto redundaría en gloria de España y del gobierno que lo llevase a cabo, salvaría la eventualidad de que si por un incendio u otro accidente cualquiera se perdiese tan rica joya, se perdiese también hasta su memoria: y a la vez se conservarían miniaturas y textos que tanta utilidad pueden reportar para la historia del arte, lenguaje, literatura, indumentaria y costumbres de la nación española.”

Esto escribía Brunet en 1891.

Continuará...