Existen pocos documentos anteriores al siglo XIX en los que se referencie el Libro de los Juegos (1283) “mandado facer” por el rey D. Alfonso X, que se encuentra en la Real Biblioteca del Monasterio de El Escorial
Ni Gustavus Selenus (“Das Schach oder Konig Spiel” 1616) ni Duncan Forbes (“The History of Chess” 1860), se habían referido al Libro de los Juegos.
Una de las primeras referencias, extra ajedrecísticas, la encontramos en el primer volumen de “Biblioteca Española” (1781) de José Rodríguez de Castro:
“…que uno de los obgetos que mas llevaron las atenciones de los Españoles sabios de este siglo, y aun de los mismos Soberanos, era el desarraigar el vicio de juego de naipes, y evitar los perjuicios que acarrea, por un medio tan suave con el de introducir un recreo honesto, útil é instructivo, y muy propio aun de las personas del mayor carácter.
Con este mismo fin mandó trabajar en Castellano el Rey D. Alonso el Sabio una obra completa de este juego,… que está MS. en la Real Biblioteca del Monasterio de S. Lorenzo del Escorial.”

1781 “Biblioteca española” Tomo primero. José Rodríguez de Castro. Biblioteca pública de Burgos
En el segundo volumen de esta obra, publicada en 1786, Rodríguez de Castro, podemos leer:
“Además de las Obras Astronómicas en que entendió el Rey D, Alonso, como se ha dicho, hay otra de que no tuvo noticia D. Nicolas Antonio, y es igualmente desconocida á la mayor parte de los Sábios; á la qual también cooperó este Soberano, haciendo el Prólogo de ella, y mandándola trabajar acomodada en todo lo posible á la Astronomía á que era tan aficionado… y por otra parte tan ignorada de todos, que ningún Bibliografo hace mención de ella, ni consta que esté MS. en alguna Biblioteca, será oportuno describirla aquí.” Y continúa con 5 páginas en las que transcribe los prólogos de los tres juegos.

1786 “Biblioteca española” Tomo segundo. José Rodríguez de Castro. Biblioteca pública de Burgos
Cien años después, en 1863, encontramos otra mención al Libro de los juegos, en el tercer volumen de la “Historia crítica de la Literatura Española” de otro de nuestros grandes intelectuales D. Amador de los Ríos:
“Llevado de este propósito, así como habia declarado libres de infamia á los que tocaban y tañían instrumentos por su placer y el de. sus iguales, parecía en cierta manera legitimar los juegos, cuyo abuso condenaba en el código ó libro de las Tafurerías , poniendo á la cabeza de todos el del axedrez, que era el más noble y antiguo, y que mostraba, con los demás, cómo los reyes en el tiempo de las guerras, en que se fazen las huestes, han de guerrear á sus enemigos, punnando de los vençer, prendiéndolos et matándolos ó echándolos de las tierras… Con tal objeto mandaba componer el Rey Sabio el Libro del Açedrex et de los dados et de las tabias, que recordando en diferentes sentidos la influencia oriental, era terminado el año de 1283 en su leal Sevilla.”

1863 “Historia crítica de la Literatura Española” Amador de los Ríos Tomo III. Biblioteca de Catalunya.
Encontramos un manuscrito anónimo de 1872 “Los libros del ajedrez, de los dados y de las tablas, mandado escribir por el Rey de Castilla Alfonso el Sabio...” en el que se transcribe el texto alfonsí al completo, pero sin los diagramas de los problemas. El manuscrito tiene bajo el título un pequeño apunte:
“Conforme con el códice inédito de la Biblioteca del Escorial, que perteneció al mismo monarca.
Única copia completa sacada hasta el presente año de 1872. Llena 307 cuartillas imitando las fojas”.

1872 “Los libros del ajedrez…” Biblioteca Digital Hispánica
En 1874 Florencio Janer, nuestro gran intelectual e historiador, publica un estudio artístico-arqueológico de las miniaturas de la obra de Alfonso X, en la Revista “Museo Español de Antigüedades”. Janer falleció en el Escorial en 1877.
“Hállanse en él representados, como hemos dicho, las diversas suertes de los juegos y los trajes de las diferentes clases de la sociedad española de su época, y, como en las Cantigas, pueden conocerse con su examen, las armas, los muebles, los utensilios, los instrumentos músicos y cuanto constituían las costumbres de tan remotos tiempos”

1874 Revista “Museo Español de Antigüedades”. Tomo III. Instituto de Investigaciones Getty
Janer describe el Libro:
“El códice que contiene los libros de los Juegos del Ajedrez, Dados y Tablas, está formado de 97 fojas de pergamino en folio, encuadernado modestamente con cubiertas de pasta, que ostentan las parrillas, sello característico de todos los objetos del convento escurialense. Miden las fojas por lo general unos 40 centímetros de alto por 27 centímetros de ancho. Carecen de numeración antigua. Las pinturas son entre todas las de los tres juegos, y algún otro juego más que se describe como por apéndice, 150. El carácter de letra es el llamado gótico monacal.”
Y continúa:
“Fijemos ahora la atención en el carácter paleográfico de la escritura del códice que encierra los libros del ajedrez, de los dados y de las tablas. La letra es grande y hermosa, escrita generalmente con pulso firme, si bien no tiene con toda rigorosa exactitud la misma medida. Así, por ejemplo, al escribir primeramientre, las primeras letras de la palabra son un poco más pequeñas, las de enmedio un poco más altas, y al concluir la expresión vuelven á ser un poco más pequeñas. Pero esta desigualdad no es tan visible ni tan común que afee el conjunto de la escritura, y aunque unas veces los renglones sean más largos ó más cortos, el conjunto de las páginas, la claridad y hermosura de las letras, y el tono de la tinta, convida á leer y ofrece un buen golpe de vista, digno de la biblioteca del sabio monarca á que pertenecía.”
Describe la época y la fuerza intelectual del monarca:
“La época era poco á propósito para las especulaciones de las ciencias, lo mismo que para el cultivo de las nobles artes. Reinado lleno de disturbios civiles, guerras extranjeras y sinsabores políticos fué el de Don Alfonso, viéndose precisado a guerrear con los moros, a contener la desmesurada ambición de su propio hijo, impaciente por reinar, y á limitar el orgullo y prepotencia de los ricos hombres. Aun así, maravilla sobremanera que pudiese el sabio monarca abarcar por medio de un incesante estudio tanta copia de conocimientos como revelan sus obras legislativas, científicas y literarias, si bien es verdad, que a ese mismo afán por el estudio se atribuye en gran parte el descontento de los pueblos.”
Pero el grueso de su estudio lo dedica al conocimiento de las miniaturas del Códice.
“Al comparar, sin embargo, las pinturas del códice que nos ocupa, con las de otros códices de siglos anteriores, obsérvase ya mayor perfección en la preparación del pergamino , en la distribución de las líneas y de los colores, y en los procedimientos para fijarlos y extenderlos. Encuéntrase más armonía en la diversidad de las tintas, mas conocimiento en la distribución del claro-obscuro, más corrección en los contornos, y algún mayor conocimiento, si bien escaso, de la perspectiva. Pueden llamarse, en fin, miniaturas, las pinturas en pergamino de los juegos del ajedrez, dados y tablas, y si bien no son todavía tan perfectas y esmeradas como las que nos ofrecen otros códices de siglos posteriores, vénse en ellas condiciones pictóricas que constituyen, como hemos dicho anteriormente, una escuela nacional antigua, una escuela castellana, fomentada con la poderosa protección que díó a las letras y á las artes el erudito Don Alfonso.”
El resto del estudio lo dedica a describir todas las miniaturas del Libro de los juegos, si bien todavía no existe una reproducción de las mismas
Continuará...
