El caso del Elefante que se convirtió en Obispo (VIII)

Ajedrez en la Historia

Los Alfiles y el ajedrez de la Dama

Los Alfiles y el Ajedrez de la Dama.

Hemos visto como esta dulce esquizofrenia ha llevado a los Elefantes a convertirse en Obispos o Confesores; en Notarios, Patriarcas o Senadores. Han aspirado al trono francés cuando fueron Delfines.

Ancianos convertidos en espías, patronos de la Memoria y el Conocimiento, la Honestidad o el Placer. Representantes de Jupiter y tallados en Helitropo. Esos Tontos corredores que en el ajedrez enamorado se convierten en Fuego o Deseo y son capaces de doblegar con una Dulce Mirada los Pensamientos.

En el siglo XV comienzan una nueva andadura y definitivamente van escogiendo su propio camino. En Inglaterra apoyarán al Obispo (Bishop), mientras que en Alemania lo hacen con el Corredor (Läufer). Conoceremos al Alfieri (Abanderado) italiano, y al Fou (Bufón) francés, que como vemos no llegó a reinar, pero se quedó en la corte francesa.


Repetición de amores e arte de acedre. Lucena. Biblioteca San Román. Real Academia de la Historia.

Como España fue la pionera en la entrada del ajedrez en Europa y pionera en darle el nuevo poder, el Elefante se quedó entre nosotros, aunque camuflado como Al-fil.

El Alfil se enfrenta a una nueva etapa y debe definir su función en el juego. Pertenece al grupo de las piezas menores junto con el Caballo (Las mayores son la Torre y la Dama), su valor aproximado es igual al del Caballo, 3 puntos (frente a 5 de la Torre y 10 de la Dama). Su alcance mínimo, con tablero vacío es de 7 casillas, aunque en el centro consigue llegar a 13 de ellas. Con todo este bagaje debe sobrevivir.

Arte de Ajedrez

Lucena publica en Salamanca en el año 1497 “Repetición de amores y arte de ajedrez”. Este importantísimo incunable, se hace eco del movimiento moderno del Alfil, sin olvidar el antiguo, ya que muchos de los problemas que contiene pertenecen a este ajedrez, llamado ahora ajedrez viejo.

“Los arfiles van por esquina de parte a parte salvo que al juego vieio siempre van de tres en tres casas y tan bien por esquina.: y puede saltar y tomar sobre otra pieza si quiere”.

Dar nombre a alguna Apertura puede ser un buen comienzo. Lucena analiza la Apertura del Alfil en sus Reglas 8ª y 11ª.

“La octava regla es que hauiendo jugado el peon del rey a quatro casas el jugare por lo semejante: jugareys el arfil del rey a quatro casas del arfil de la dama”.


1.e4 e5 2.Ac4

Pero el Alfil quiere más, con lo que apadrina dos de las Aperturas más antiguas y famosas de todos los tiempos, la Apertura Italiana y la Apertura Española. Aperturas de plena vigencia todavía.

Tercera regla. Apertura Italiana

"Tercera Regla: Jugareys del arfil de rey a quatro casas del arfil de la dama." Con lo que se plantea la Apertura Italiana, que tras una serie de jugadas nos llevara al Giuoco Pianissimo (el juego lento).

Novena regla. Apertura Española

"Novena Regla: y si el jugare el arfil sobre vuestro Caballo, jugareis el Cauallo de vuestro rey a dos casas de vuestro rey. (3. Cge2), con lo que Lucena, que lleva las negras, plantea la variante Cozio de Apertura Española."

Manuscrito de El Escorial.

Unos años mas tarde de la publicación de Lucena, entre 1500-03, un anónimo compilador nos dejó un Manuscrito con 89 problemas de ajedrez, una veintena de ellos del nuevo juego. El Manuscrito se conserva en la Real Biblioteca del Monasterio de El Escorial. Y comienza el manuscrito con un  documento histórico: el primer final de Orfiles de distinto color.


Ms. Escorial. Juego 01

“Este juego: me acaheció: dicen los blancos que hauiendo la mano: darán mate de peón: e: toda la dificultad: está: en que: el rey blanco passe. iuega primero el blanco: su rey en a. e si el orfil negro: sale de la barra: que guarda: que el peón no entre: faze dama. si juega en aquella misma barra: juega tu rey blanco: en b. e allegas te: a tu peon: para que se faga dama: o pierda el arfil: o passar a tomar le el peón zaguero: que no tiene guarda;“

El Rey blanco conseguirá la victoria a través de dos caminos: acercarse al peón blanco para apoyar la coronación y capturar el peón retrasado h6: o "passar a tomar le el peón zaguero: que no tiene guarda;"

Continuará...