El caso del Elefante que se convirtió en Obispo (IV)

Ajedrez en la Historia

El Alfil Europeo. Primeras referencias del Alfil en Europa

El Alfil Europeo.
El Shatranj acabó por penetrar en Europa junto con los musulmanes que como hemos visto habían comenzado a desarrollar los principios de una teoría del juego. La influencia se hace notar en la Península Ibérica y en la Itálica, aunque la primera referencia data del año 995 en el llamado Poema de Einsiedeln, por ser en esta Abadía Benedictina Suiza donde se custodia.

Einsiedeln, Stiftsbibliothek, Codex 319 (645) 

El Poema inaugura un tipo de Literatura que Murray denominó Didáctica temprana, en la que encontramos un intento de explicar los nombres y movimientos de las piezas. Y así en este y otros poemas posteriores aparecen una veintena de nombres para nuestro Alfil. Quizá el desconocimiento del significado de la palabra fil e incluso la incomprensión de lo que era un elefante para los europeos, llevó a un intento de traducción, o de asignación de representaciones diversas, que junto con las corrupciones posteriores nos lleva a un interesante galimatías.

En Einsiedeln el Alfil es Senex (anciano), para ser Calvus en el Poema de Winchester (1150): “los Cabezas Calvas tienen un pacto para no dañarse nunca”.

En otro de los Poemas conocido como La Elegía (s. XII):
“Alficus trivius cornuta fronte timendus,
Ante retro comites decipit invigiles”.
(El Alfil de los tres caminos es temible, con su cabeza con cuernos, porque engaña al oponente.)

Otras copias de La Elegía dan: alficus curuus, alfinis constat, o alficus curnus uelud et fur fronte timendus.

Aquí podemos ver otra de las características de este periodo en relación al Alfil. Aparece como una pieza que engaña, sibilina, y que contrasta con la rectitud que se le supone a la pieza que en ocasiones representa la Jerarquía Eclesiástica, como veremos en el Ajedrez Moralizante.


Alexander Neckam (1180)  De Naturis Rerum. Cap. CLXXXIV. De scaccis. Traducción al inglés (1863)

Alexander Neckam (1180) en su De Naturis Rerum, señala:
“El Viejo (senex), comúnmente llamado Alphicus, es un espía que lleva la forma de Néstor. Su movimiento es oblicuo y el doble que el de la Regina”.
De nuevo Neckam vuelve a la forma Senex y lo representa como un espía.

En el Poema de Deventer (s. XIII) podemos ver la disposición de las piezas y una nueva personalidad del Alfil:

“Detrás están los veloces rocus,
los feroces eques que luchan injustamente,
y el Rey, la Regina,
y los dos cuerpos de stolidus (tontos)
Stultus, es un saltador de los tres caminos,
es como un ladrón y un espía;
si es blanco para empezar,
nunca puede volverse rojo”.

El Poema del Corpus Christi (s. XV), ahonda en la capacidad de engaño:
“El Aufin pone trampas en las tres direcciones, saltando en diagonal”.

En la Vetula (s. XIII) nuestro Alfil, se convierte en Episcopus, (también senex, antiquus, vetus, inveteratus), y se asocia con el planeta Jupiter. En la traducción francesa del poema, La Vieille, pasa a ser “L’auphin portant d’evesque mitre” (El Alfil llevando una mitra de obispo)

A lo largo de estos poemas se van desarrollando corrupciones como alphinus, alphilus, africus, alpheus que van engrosando la larga lista de denominaciones de nuestra pieza.
(Continuará)